Todo lo que necesitas saber para encargar un cuadro personalizado
Encargar un cuadro personalizado es una de las formas más bonitas de hacerte con una obra de arte. En lugar de elegir entre obras ya existentes, colaboras con la artista para crear algo hecho solo para ti: una pieza que refleje tu historia, tu espacio y tus gustos.
Tanto si quieres un cuadro de un recuerdo de vacaciones muy querido, de un lugar o un paisaje especial, o una composición totalmente original, un encargo hace realidad lo que tienes en mente.
Paso 1: define tu idea
Antes de contactar con la artista, dedica un rato a pensar qué quieres. Piensa en el tema (un lugar, un recuerdo, un concepto abstracto), en los colores que encajarían en tu espacio, en el tamaño que necesitas y en el estilo que prefieres.
No te preocupes si tu idea aún no está del todo definida: una buena artista te ayudará a darle forma. Incluso una descripción tan abierta como «quiero algo que me recuerde a los atardeceres del Mediterráneo» le da mucho con lo que trabajar.
Paso 2: comparte tus referencias
Las fotos ayudan muchísimo. Si quieres un cuadro basado en una escena concreta, comparte tus mejores fotografías. Si te encanta un estilo en particular, comparte ejemplos de obras con las que conectes. Cuantas más referencias visuales aportes, mejor entenderá la artista tus gustos.
Paso 3: habla del tamaño, la técnica y los plazos
El tamaño del cuadro dependerá de dónde lo vayas a colgar. Los cuadros grandes tienen más impacto visual, pero también requieren más tiempo y materiales. Rocío pinta exclusivamente en acrílico sobre lienzo, lo que le permite construir capas de color y textura sin perder la frescura de la pincelada.
Los encargos de Rocío tardan de 3 a 8 semanas desde que apruebas la vista previa en tu pared, según el tamaño y el nivel de detalle. Si necesitas el cuadro para una fecha concreta, planifícalo con antelación.
Paso 4: el proceso de creación
Antes de empezar, Rocío te envía gratis una vista previa del cuadro en tu propia pared para que veas cómo quedará. Cuando el cuadro está casi terminado (al 90 %), te envía una foto. Es tu oportunidad de pedir ajustes menores de color, luz o pequeños detalles antes de terminar la obra: incluye una ronda (los cambios de composición se presupuestan aparte). Es un proceso compartido que hace que el cuadro final sea todavía más especial.
Paso 5: entrega y colocación
Los cuadros por encargo se embalan con mucho cuidado y se envían para que lleguen en perfecto estado. Cuando lo recibas, deja que el cuadro se aclimate a tu casa durante un día antes de colgarlo, y cólgalo lejos de la luz solar directa para que los colores se mantengan en su mejor estado.
¿Cuánto cuesta un cuadro personalizado?
El precio depende del tamaño y la complejidad. Los encargos de Rocío empiezan en 400 € para un cuadro pequeño (hasta 40×30 cm), 700 € para uno mediano (hasta 70×50 cm) y 1.000 € para uno grande (hasta 100×80 cm); los tamaños extragrandes se presupuestan de forma individual. Reservas tu encargo con una señal del 30 % al aprobar la vista previa y pagas el 70 % restante antes del envío. El envío se presupuesta aparte.
¿Quieres encargar tu propio cuadro?
Visita la página de encargos para conocer mejor el proceso y pedir un presupuesto gratis. Cada encargo empieza con una conversación sobre tu idea.
Descubre las obras de Rocío disponibles ya
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